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El palista conquense se proclamó campeón en categoría RR (piraguas sin timón) en el durísimo y en ocasiones peligroso río asturiano La cita fue el 30 de abril en la ribera del río Piloña donde se disputó su XXXII descenso, el recorrido entre los pueblos asturianos de Infiesto y Sevares. Como viene siendo costumbre los asturianos fieles a la su famosa tradición piragüística inundaban tanto los márgenes como el curso del río, hasta el punto de que fueron necesarias varias salidas porque era imposible salir todos a la vez porque no había lugar para tanto piragüista. Entre los asistentes todas las miradas se dirigían al K1 Senior de Walter Bouzán, campeón del mundo de maratón y ganador en las 2 últimas ocasiones en el Piloña, nadie se atrevía a decir nada porque en piragüismo se habla sobre la piragua y cuando ha finalizado la regata, pero todo el mundo sospechaba que ésta sería su tercera victoria como así se demostró. Y entre tanto asturiano ilustre, un conquense que pasaba por allí al que todos miraban con curiosidad porque hasta entonces ninguno había tomado parte en esta competición. José Ángel Figueroa iba a descender este duro tramo de 10 km en una piragua RR que se caracteriza por no tener timón lo que hace más difícil controlar la dirección de la embarcación. A la dificultad de no conocer sus corrientes se unía las especiales condiciones que presentaba el río con escaso caudal lo que dejaba al descubierto las piedras en prácticamente todos los rápidos. Eso le traería consecuencias ya que los locales sabían por donde debían afrontar los pasos de los rabiones y Figueroa no podía hacer otra cosa que observar atentamente a los que le precedían para evitar quedar atascado. Hasta en 4 ocasiones tuvo que bajarse de la piragua; 1 por vuelco y las otras 3 para vaciar la embarcación que se le hundía debido a las 3 vías de agua que tenía abiertas por los golpes recibidos contra las piedras. Pero a pesar de todo fue el primero de su categoría en cruzar la meta y por supuesto recibió la felicitación de los palistas locales que reconocieron su mérito al lograr la victoria desconociendo por completo la complejidad que entraña este afluente del Sella. La segunda parte de esta aventura será el próximo objetivo, el Descenso del Piloña-Sella el domingo 22 de mayo entre las localidades de Sevares y Arriondas
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